Archivado en: Varios | Etiquetas: antiguos alumnos, colegio, corazón de maría, mayo
La semana pasada, mi colegio (Corazón de María, si de monjas que pasa¡¡¡¡) realizó un acto para celebrar los 50 años del Colegio. Fueron muchos los años que me pasé entre aquellas 4 pareces (desde los 4 a los 18) con uniforme y babi (no quiero comentarios al respecto, aunque yo con uniforme gano mucho ehhh jajaja). Años de misas, de escaquearme clases con la escusa de que “me voy a confesar madre”, de días de Judo de 12.30-13.30, de baloncesto de 15-16 y de sevillanas de 18-19… si tengo que hacer esto ahora, además de estudiar, no aguanto ni una semana. Días de festivales, de examenes, de notas, de fiestas, de selectividad y de despedidas.
Fueron años bonitos que me vinieron a la cabeza, paseando por los pasillos, donde salíamos a hablar entre clase y clase, por las clases, donde te llamaban para salir a la pizarra, por las galerías, donde hacíamos fila antes de ir a clase, por las aulas de Judo
, de sevillanas, de balet, por el gimnasio (que no han cambiado nada), como tampoco lo han hecho muchas de las monjas (yo creo que han hecho un pacto con el diablo, que jodías nosotras hemos cambiado una pasada, pero ellas… jajaja), ni el olor del colegio que a tanta gente ha visto crecer y pasar.
Las amigas de verdad, las sigo conservando ( me siento afortunada por ello), las amigas de salir… creo que andan bien. El resto… para qué.

