La cosa empezó regular, viernes por la mañana me levanto, hago pis (lo que todos vamos), desayuno, llevo a Nacho al metro y me voy a trabajar… cuando de repente…. grugrugrugrugru, así sonaba mi barriga en pleno atasco oh oh.. mal rollo, llego al ayuntamiento y mis sospechas se confirman… el virus me ha afectado (CAGO EN TODO, nunca mejor dicho, Y ME VOY A BILBAO¡¡¡¡¡¡¡). Os podeis imaginar, viaje de muerte y fin de semana desidratada prácticamente.
El viernes acabó bien, entrega de premios, emociones, Patxi, Eduardo Madina, familia de Isaias Carrasco y otros grandes, con los que compartimos tarde-noche, y lluvia…
Los compañeros de Madrid… los mejores claro, que os voy a decir yo.
El problema surgio cuando llegamos a la habitación y nos encontramos, que aunque nos llevamos bien ,no tenemos tanta complicidad como para vernos ducharnos. No hay paredes, no hay puertas, solo cristales que separan la ducha de la habitación y la puerta del baño… traslúcida… y yo con estos esfinteres AHHHHHH¡¡¡ Menos mal que mis compañeras fueron un sol y nos supimos organizar perfectamente pero…. ojito, ojito con la intimidad jajaja.
El sábado los cursos increibles, yo de mayor me iré a vivir a JUN en Granada, lo tengo decidido, me encantó su alcalde y sus políticas, os lo recomiendo. Yo intentaré que en mi ayuntamiento podamos aplicar alguna de sus políticas tecnológicas que son tremendas. A mi la fiesta de por la noche… como que me resbaló, al igual que el agua que estuvo cayendo todo el fin de semana.
El domingo de nuevo charla de olé, Patxi con una frase robada, me robó a mí: “MI PATRIA EMPIEZA EN MI Y TERMINA EN NINGUNA PARTE” Tomás Meabe. Erasn las 14.30 y nos volvíamos a Madrid, yo con unas ganas locas de llegar a mi casa, con un ligero recuerdo agri-dulce de mi tercera visita a Bilbao. 
La delegación de Madrid, por supuesto de premio: Almu, Mercedes, Dani, CHus, Carlos, Rafa, Sera, Fernando, Alberto…
