Las Juventudes Socialistas de Madrid (JSM) han reaccionado hoy a la decisión de la Audiencia Provincial de Madrid en la que se desautorizan todas las actuaciones contra la clínica Isadora y contra las mujeres que emplearon sus servicios llevadas a cabo por un grupo de agentes de la Guardia Civil sin autorización y por la Comunidad de Madrid, que intentó clausurar la clínica al acusarla de incumplir la ley.
El Secretario General de JSM, Daniel Méndez ha afirmado que “la Justicia ha ratificado lo que todos sabíamos: que la persecución a la Clínica Isadora y a las mujeres que libremente emplearon sus servicios eran un montaje político de grupos ultras que se valieron de su autoridad pública para acosar a mujeres y médicos”. Por ello, el líder de los jóvenes socialistas madrileños, ha exigido a Esperanza Aguirre “que pida perdón a las mujeres y médicos que persiguió una vez que la Justicia la ha dejado en evidencia”.
Méndez ha advertido además de que “el fanatismo religioso del PP madrileño ha permitido que se juegue con temas muy delicados, como la agonía de los enfermos en el caso Severo Ochoa, o los derechos de las mujeres sobre su propio cuerpo en este caso”, lo que le ha llevado a afirmar que “si Esperanza Aguirre tuviese un poder absoluto en la Comunidad de Madrid, nuestra región sería más parecida a Afganistán que a cualquier país de nuestro entorno”.
Por último, Méndez, que como diputado nacional ha estado presente en la subcomisión parlamentaria para la reforma de la ley que regula la interrupción del embarazo, ha afirmado que “con la nueva normativa se impedirá a los ultras perseguir y acosar a las mujeres y a los profesionales, por lo que le pido a Esperanza Aguirre que deje de lanzar piedras contra ella, porque bastante sufrimiento ha causado ya”.
